DETRÁS el EMPRESA

¿Encontramos la belleza solo en lugares especiales y entornos exclusivos? ¿O puede la belleza ser simplemente parte de la vida y convertir nuestro espacio vital en un lugar especial? Llevamos más de 50 años dando respuesta a esta pregunta. No solo diseñamos objetos cotidianos, sino que los perfeccionamos. Nos guiamos por el estilo, la funcionalidad y la alta calidad de los materiales y la fabricación.

Un león que abre puertas.

A Harald Walther le encantaba la idea de que todo pudiera ser más bonito y mejor. Así fue como Decor Walther comenzó en 1973 como una pequeña tienda especializada en herrajes de latón, herrajes para puertas y muebles, y con una cabeza de león como tirador de puerta. La idea creció y se convirtió en una historia de éxito cuando descubrimos el mundo del baño. Todo un universo. La pequeña tienda se ha convertido hoy en una marca internacional que lleva el león en su logotipo. Lo que comenzó en Fráncfort ahora tiene su hogar en el mundo.

Una marca que se nutre de la familia.

Maiken y Henry Walther dirigen hoy Decor Walther. Con entusiasmo por lo bello, el diseño expresivo y el acabado de materiales de alta calidad. Es el diálogo entre generaciones lo que define la identidad de la marca.

Para todos los días, pero nunca rutinario.

Quizás ese sea el secreto de nuestra gama de productos: aunque los veamos a diario, no pierden su encanto especial. La belleza del producto aporta un valor añadido que va más allá de su funcionalidad. Y es precisamente el hecho de que nos deleita cada día.

Ver las cosas con otros ojos.

Las cosas bonitas tienen el poder de cambiar nuestra percepción. No importa lo grandes que sean. A veces basta con un accesorio elegante para crear un look completamente nuevo. Esa es la idea: crear objetos que marquen el estilo de los espacios y den rienda suelta a la personalidad.

Materiales que tienen su propio lenguaje.

Ya sea latón, cristal, porcelana o madera, la variedad de materiales es una de nuestras señas de identidad. Como expresión de estilo, valor y atemporalidad, forman parte del sello distintivo de Decor Walther. Despiertan los sentidos: primero a través de la vista y luego a través del tacto.

Unir, ensamblar.

Seleccionamos a nuestros socios con mucho cuidado. A menudo se trata de empresas familiares como la nuestra. A veces son talleres artesanales, otras veces empresas de alta tecnología. Siempre especializadas en un material concreto. El respeto mutuo es la base y, a su vez, se convierte en el material con el que creamos valor. Al final, cuando ensamblamos todas esas hermosas piezas con delicadeza para formar un todo perfecto.